Cuando en marzo de 2020, nos vimos obligados a estar encerrados en casa por la situación reinante, todos nos pusimos a buscar tareas que hacer, limpiar, cocinar,, hacer ejercicio, para matar el tiempo que no estábamos trabajando. En esas andaba yo cuando una mañana mientras sacaba a mis perros a pasear (uno de esos privilegios que algunos pudimos tener durante el confinamiento) pude observar una pareja de Cernicalos que andaban de cortejo frente a mi casa. Y dicho y hecho, esto me llevó primero a sacar los prismáticos, y después a tomar el tripode y montar la camara para acecharlos y poder fotografiarlos, fué un mes muy intenso, corriendo de arriba a abajo de mi casa, pendiente cuando iba al baño o mientras desayunaba o almorzaba a estar pendinete de sus voces, para buscarlos y fotografiarlos, hasta los vi una vez alimentarse con el telescopio terrestre . Había que acercarse con cuidado, pues a pesar de que las perchas donde se posaban estaban a más de 7 metros de altura, acercase a descubierto a menos de 15 metros implicaba que salian huyendo a otro lugar, así que trantandolos con respeto y buscando puntos que me ocultaran de su visión pude fotografiarlos y sobre todo contemplarlos sin causarles molestias.
Me dieron un entretenimiento extra e impagable y una gran alegria, en ese periodo tan triste y angustioso que fue ese confinamiento de 2020. Y ahora sin más os dejo unas fotos de mis vecinos.








