
Contemplando el paisaje de las montañas, que con su inmensidad, nos hacen sentir pequeños, que con su paz y tranquilidad nos sosiegan el espíritu y que nos embargan con su belleza.
En esta ocasión, la foto fue tomada en los lagos de Saliencia , Somiedo (Asturias), quien se iba a imaginar que en lo más alto de una montaña podría haber una mina, que con su trabajo, transformó el paisaje y creo los lagos. Ahora con la mina abandonada, es lugar de peregrinación de senderiastas y turistas, y zona de pasto para las vacas.
Un lugar que merece la pena conservar y cuidar para beneficio y disfrute de todos.
