Hay días en los que la suerte te sonríe y puedes captar momentos únicos. Sucedió el a primeros del pasado mes de mayo, tras las lluvias, que dieron un último empujón de vida a una laguna efímera que se formó justo al lado de mi hogar. Laguna que a pesar de haberla visto de lejos, nunca me decidía visitar, hata que ún día paseando a nuestro Dogo, pude observar el gran número de aves que allí se daban cita. Asi que durante una buena temporada en jornada de mañana y tarde, hacíamos el paseo armados con la cámara para captar los momentos únicos que allí se sucedian.
Tanta perserverancia, y picaduras y arañazos por el abandono que sufre la zona , se vieron reflejados en esta toma que a continuación se muestra, tomada a pulso, y en modo foto a foto, nada de ráfagas. Pasó por que tenía que pasar y tuve la suerte de apretar el botón de disparo en ese momento. Fue toda una suerte, pero como dice el dicho, «La suerte es del que la busca».
Y ya sin más o dejo la foto para vuestro disfrute.


