Siempre he sentido una gran admiración por los Abejarucos. Desde los tiempos en que era un niño y los veía en blanco y negro en la televisión de mi hogar, cuando ponían los documentales de D. Félix Rodriguez de la Fuente.
Ya de mayor he tenido el privilegio y la suerte de poder observar estas maravillosas aves en su medio natural, en total libertad. Y que puedo decir, me enamoraron y quedé prendado de estas aves. Verlos volar es como ver pasar un arco iris a toda velocidad delante tuya, observarlos cuando cazan, es observar a un as del vuelo (aún tengo pendiente el reto de pillarlos algún día al vuelo mientras cazan).
En mis escapadas a la Dehesa de Abajo, en la Puebla del Río y también por la zona de Gelves, he podido observarlos y fotografiarlos, pero tras el taller de los lobos con Carlos Romero de Photonature, pude apuntarme a su taller de Abejarucos y fotografiarlos desde un Hide, toda una experiencia para mí. Desde aquí mi agradecimiento Carlos por su dedicación y profesionalidad, así como por el tiempo que me dedicó.
Desde el hide, se tenía al alcance de la cámara tres posaderos y los más interesante, también se podían observar las entradas a sus nidos, incluso en alguna foto los pudimos observar cavar.
En definitiva, fue una gran experiencia, que mereció y mucho la pena y que desde luego algún día he de repetir. Y ahora, os dejo con una selección de fotos de la sesión, que espero resulten de vuestro agrado.








